MAVEN: ¿Por qué desapareció el agua de Marte?
El pasado 3 de octubre el investigador principal de MAVEN, Bruce
Jakosky, anunciaba que, a pesar de que el cierre de la Administración Federal había supuesto la práctica
paralización de la NASA la misión MAVEN continuaba adelante.
Un tecnicismo legal ha
permitido definir la misión dentro de las "excepciones de emergencia"
que hacían posible seguir trabajando en el proyecto. Y no por su relevancia
científica (enorme), sino por su papel como enlace de comunicaciones con los
rovers Curiosity y Opportunity, que ya están en el planeta.
Fue todo un alivio para los investigadores comprometidos con la
investigación en Marte: de haberse
pospuesto el lanzamiento de la sonda se tendría que haber esperado hasta 2016. Y
es que, para asegurar la efectividad
del lanzamiento y un mínimo consumo de energía, es preciso hacerlo en el momento de máxima aproximación entre la
Tierra y Marte, algo que sucede cada más de dos años. En esta ocasión,
el plazo óptimo para el lanzamiento comienza el 18 de noviembre y termina el
siete de diciembre.
EN BUSCA DEL AGUA PERDIDA
Una vez efectuado el lanzamiento, la sonda tardará cerca de un año en
recorre la distancia que nos separa de Marte y alcanzar su órbita. Una vez
allí, su propósito será estudiar la
atmósfera y, sobre todo, tomar muestras de gases que descubran si hay vapor de
agua, si éste se está perdiendo y a qué ritmo.
Misiones anteriores, especialmente el Curiosity, confirmaron los que ya
se sospechaba: en Marte había agua. Mucha. Vastos canales que fluían en la
superficie. Era un primer paso. Pero sucedió aún más: el Curiosity confirmó la existencia en el pasado de condiciones óptimas
para la vida. Una vida
sencilla, microbiana. Pero vida, al fin y al cabo.
Todo esto sucedía hace unos
3.000 millones de años. Ahora el agua se ha desvanecido y Marte solo es
un gran desierto en el que apenas quedan vestigios de que una vez fue. ¿Por qué?, ¿hubo un cambio climático?, ¿una
gran hecatombe?
Éstas son las preguntas las que MAVEN buscará respuesta. Una respuesta
que, no solo saciará las curiosidades científicas, sino que puede ayudar a
sacar importantes conclusiones para nuestra vida en la Tierra.
Entre las hipótesis que maneja la NASA se encuentra, por ejemplo, una tormenta solar: los vientos solares provocan una gran radiación electromagnética que
pueden producir una modificación importante en la atmósfera. ¿Fue
eso lo que pasó? ¿Podría suceder en la Tierra?
Comentario:
A mí me parece que esto es interesante ya que con esto se podrá descubrir mas de lo que paso antes y futuramente en marte y la tierra porque nos puede enseñar un pasado tal vez todavía no
A mí me parece que esto es interesante ya que con esto se podrá descubrir mas de lo que paso antes y futuramente en marte y la tierra porque nos puede enseñar un pasado tal vez todavía no
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